Ventila tu hogar … ¡siempre!

Llueva, truene o relampaguee, siempre es importante ventilar tu hogar aunque sea unos pocos minutos. De esta manera, oxigenas las habitaciones, eliminas malos olores, evitas la humedad y la formación de hongos, con lo que disminuyes el riesgo de alergias y problemas respiratorios.